Temporada 2020

Un Tranvía llamado Deseo

Basado en la escena final de Un tranvía llamado deseo de Tennessee Williams, Mauricio Wainrot crea esta coreografía que comienza cuando su protagonista Blanche DuBois es llevada a un hospital para enfermos mentales. Los acontecimientos más importantes de su vida son recreados a través de sucesivos flashbacks que reviven en forma constante y obsesiva los nudos desencadenantes de la progresiva crisis de Blanche: el suicidio de su marido, la imposible convivencia con su hermana y su cuñado Stanley Kowalski, la relación con Mitch –de quién recibe afecto y confianza– y sobre todo el permanente enfrentamiento con Stanley.

El coreógrafo muestra la personalidad dividida de Blanche a través de la multiplicación en escena de varias Blanche que se confunden y se mezclan. Este recurso potencia los efectos estéticos y dramáticos que revelan la desesperación, la locura y los jirones deshilvanados de la memoria de la protagonista.

Blanche y Stanley son dos personajes que se atraen y se rechazan. Representando al mismo tiempo dos mundos y dos culturas diferentes. Son también paradigmas de dos épocas que se enfrentan sin ninguna posibilidad de comprensión.

La tregua

A 60 años de la publicación de La tregua, el Ballet Nacional Sodre asume –una vez más– su rol de dinamizar y promover la creación de nuevas obras de arte. Es así que toma uno de los mitos fundacionales de la literatura uruguaya contemporánea y lo traduce al ballet, plasmando en escena la riqueza literaria, imaginativa y artística, de uno los grandes autores Iberoamericanos del siglo XX. 

A 60 años de la publicación de La tregua, el Ballet Nacional Sodre asume –una vez más– su rol de dinamizar y promover la creación de nuevas obras de arte. Es así que toma uno de los mitos fundacionales de la literatura uruguaya contemporánea y lo traduce al ballet, plasmando en escena la riqueza literaria, imaginativa y artística, de uno los grandes autores Iberoamericanos del siglo XX. 

Con la coreografía de Marina Sánchez, dramaturgia de Gabriel Calderón, música de Luciano Supervielle y diseños de vestuario y escenografía de Hugo Millán, emerge esta obra, la cual se centra en la historia de amor de los protagonistas: Martín Santomé y Laura Avellaneda.

La vida opaca y rutinaria de Martín se transforma con la llegada de Laura, quien despierta en él sentimientos de amor y deseo, que creía entonces adormecidos. En este ballet el azar, la rutina y la muerte son tan protagonistas como Martín y Laura, siendo responsables de darle forma a esta relación amorosa que ellos iniciarán alcanzando una felicidad hasta entonces desconocida.

La obra se desarrolla en nueve escenas que sin respiro dan cuenta de lo terrible pero hermosa que puede ser la rutina, la pesadez o la liviandad de las relaciones humanas y lo azarosa que puede ser la vida misma.